EL LENGUAJE DE LAS FLORES

A la hora de elegir las flores para tu ramo, iglesia o centros de mesa, podes tener en cuenta esta nota, para afianzar el significado que le quieras dar a ese momento.

Existe el denominado lenguaje de las flores, cuyo origen se cree está en Oriente y su interés se acrecienta en la época egipcia y durante la Edad Media. En el Renacimiento alcanza el más puro y fino romanticismo, para luego, en época victoriana, ser un completo compendio de simbología y significados, emitiendo las propias composiciones un auténtico lenguaje de significados o códigos.

De ahí que antes de crear un ramo y ornamento para el día de la boda, es conveniente saber el significado de las flores que formaran parte de ellos:

Acacia: Amor secreto, elegancia.

Acedera: Paciencia.

Aconito: Venganza.

Adelga: Seducción.

Adonis: Recuerdos amorosos.

Adormidera: Consuelo, recogimiento.

Agrimonia: Agradecimiento.

Aguileña: Adolescencia.

Albahaca: Aborrecimiento.

Alerce: Audacia.

Alhelí amarillo: Fidelidad en la adversidad.

Alhelí encarnado: Belleza duradera.

Almedro: Indiscreción, intrepidez.

Almizcle: Debilidad.

Altramuz: Veracidad.

Amapola: Individualidad, sensación propia de las personas que se sienten especiales y amantes de la vida.

Amapola blanca: Sueño.

Amapola roja: Consuelo.

Amaranto: Amor platónico.

Amarilis: Coquetería.

Ambrosía: La vuelta del amor, amor correspondido en igual intensidad.

Anémona: Abandono por el hastío.

Azahar: Conocimiento del exceso.

Azalea: Romance, fragilidad, pasión.

Begonia: Cordialidad.

Calas: Elegancia, nobleza y rectitud.

Camelia: Belleza, amanecer.

Capullo blanco de rosa: Inocencia.

Capullo rojo de rosa: Pureza.

Centaurea: Felicidad.

Clavel amarillo: Desdén.

Clavel blanco: Ingenuidad, inocencia.

Clavel rojo: Esperanza de un amor, enamoramiento.

Clavel rosado: Recuerdo y apego.

Clavel: Amistad, amor conyugal, seguridad y pragmatismo.

Clavel silvestre: Amor de mujer.

Clemátide: Belleza del alma.

Corregüela: Humildad.

Crisantemo: Sobriedad, nobleza y honestidad.

Dalia: Inestabilidad, desorden, impulso, pasión.

Enebro: Afecto duradero.

Flor de azahar: Castidad.

Flor de frambuesa: Confianza.

Flor de lis: Llama, esperanza, ayuda total, belleza perfecta.

Flor de manzano: Preferencia.

Fucsia: Fragilidad.

Geranio: Amor a la tierra, cariño y armonía.

Girasol: Alegría infantil, espontaneidad, inmadurez, variabilidad.

Gladiolos: Símbolo elegante de la solemnidad, así como de tristeza por ausencias.

Helecho: Armonía, espiritualidad.

Hojas de laurel: Triunfo y victoria. Terquedad.

Hortensia: Frialdad, aborrecimiento.

Iris: Elevación del espíritu.

Iris blanco: Esperanza.

Jacinto: Constancia, afectos, beneplácito.

Jazmín: Sensualidad.

Lila: Primer amor, inocencia, juventud.

Lilium: Lujo y belleza.

Lirio blanco: Pureza.

Loto: Elocuencia, inteligencia e integración.

Magnolia: Amor a la naturaleza.

Margarita: Infancia e inocencia.

Muérdago: Triunfo sobre obstáculos.

Naranjo: Seducción.

Narciso: Egoísmo, belleza interior.

Nardo: Cita.

Nenúfar: Pureza de corazón.

Orquídea: Belleza, dulzura, sentimientos sublimes…

Pensamiento: Recuerdo, nostalgia.

Peonia: Veracidad.

Petunia: Travesuras, picardía.

Rosa: Amor.

Rosa blanca y roja (mezcladas): Mezcla de sentimientos.

Rosa sola: Inocencia.

Rosa sin espinas: Sin miedo.

Rosas amarillos: Envidia, celos…

Rosa blanca: Pureza e inocencia.

Rosa blanca y roja: Unión.

Sauce llorón: Aflicción, tristeza.

Tulipán: Romance, respeto, fidelidad.

Verónica: Fidelidad.

Violeta: Belleza interior y lealtad.