ALTARES AL AIRE LIBRE: LA AMBIENTACIÓN IDEAL

Nadie puede negar que el casamiento es uno de los acontecimientos más especiales en la vida de una persona, ya que es en ese momento cuando se une al ser amado, para iniciar un nuevo camino juntos: el del matrimonio, reunido por amor "hasta que la muerte los separe"

La ceremonia constituye, tanto para los novios como para los invitados, el momento de mayor emotividad dentro del desarrollo de la boda, ya que durante ella se sellan los votos de amor. Por esto, es importante tener en cuenta que el ámbito donde se llevará a cabo la misma debe acompañar tal destacada circunstancia.

Tradicionalmente, las bodas se realizan en iglesias o templos religiosos; pero en la actualidad va en aumento la tendencia de concretar las celebraciones (tanto religiosas como civiles) en el mismo lugar del festejo de la boda. Se acerca la primavera, y las bodas al aire libre son las preferidas para esta época del año, ya que permiten contar con un marco natural idóneo para festejos de tal magnitud e importancia. En este punto, las propuestas son muy variadas, con opciones para todos los gustos y presupuestos.

Es importante tener en cuenta algunas pautas a la hora de contratar el lugar de la celebración, para evitar problemas de último momento:

- La época del año.

- La disponibilidad de espacio exterior con que cuenta el salón o lugar elegido, para planificar la distribución del altar y la ubicación de los invitados.

- Si el lugar cuenta con reparo, tanto del sol como del viento, en el caso de que sea necesario.

- La pendiente del terreno, su estado y el acceso al mismo, para facilitar la comodidad de todos los invitados al evento, quienes acuden con indumentaria y calzado de fiesta.

- Si el sitio cuenta con un espacio cerrado, apto para ser habilitado para el evento, en caso de que las condiciones climáticas no permitan utilizar el exterior. Es fundamental que el salón disponga en su interior de un espacio especialmente destinado a la ubicación del altar, de modo que no interfiera con el desarrollo de la fiesta, tanto para comodidad de los invitados como del servicio gastronómico.

- Asignar un presupuesto a la celebración, para evitar las sorpresas que suelen causar "los gastos encubiertos" que generalmente se presentan a último momento; por ello, es importante recurrir al asesoramiento profesional, de manera de poder optimizar los recursos disponibles y obtener el mejor resultado posible.

Siempre teniendo en cuenta el lugar elegido, y si la celebración se realizará de día, en la tarde o por la noche, el momento tan esperado debe contar con una ambientación acorde a cada pareja, representando sus deseos y personalidades, para que puedan sentirse plenamente identificados y cómodos durante toda la celebración.

El ambientador pauta toda la estética de la fiesta (centros de mesa, manteles, fundas de las sillas, perímetro del salón, etc.), así como el diseño del altar y sus anexos, buscando siempre la coherencia entre todos los aspectos del evento, para lograr un espacio único, con un estilo totalmente personal y representativo de la pareja contrayente. Tanto se trate de una boda campestre al mediodía, una celebración informal al atardecer o una ceremonia tradicional por la noche, el secreto está en la suma de detalles que generan la esencia del festejo.

Las tendencias actuales plantean espacios exteriores trabajados con colores claros, que no compiten con la naturaleza reinante, que es la que otorga el verdadero entorno decorativo. Los altares se arman bajo glorietas, cubiertas con telas suntuosas y de gran caída, que brindan un toque romántico y moderno a la vez; pequeños detalles de plantas y flores naturales refuerzan el concepto básico, ligado estrechamente con la vida al aire libre. Las sillas para los invitados se cubren con fundas haciendo juego y, si el calor lo amerita, pequeños abanicos colocados sobre los asientos otorgan un toque de originalidad, al mismo tiempo que cumplen una función sumamente práctica, haciendo más agradable la velada para las mujeres presentes.

Pétalos de flores regados por el suelo, miles de velas, velones y fanales encendidos, floreros y arreglos originales, suelta de globos blancos... todos estos detalles complementan un espacio cargado de magia y sensualidad, más que propicio para un evento donde se celebra el amor en su máxima expresión.